Tal vez pueda parecerte extraño, pero si prestas atención a los sonidos que produces al masticar, probablemente comas menos. Y si esta teoría no te termina de convencer, piensa en la situación contraria. ¿Te pasó alguna vez ir al cine y acabarte la bolsa de palomitas de maíz sin apenas darte cuenta? Eso se debe también a que tu cerebro estaba "distraído". Ver más